Rosa de Jamaica
Su refrescante sabor ácido despierta los sentidos, transportando a un momento de vitalidad y frescura. Una infusión que invita a reconectar con la energía positiva y a disfrutar de una pausa llena de carácter.
El té blanco es originario de las altas montañas de China. En su cultivo se recogen los primeros brotes antes que se abran, logrando así una infusión de color suave, gran sabor y un alto contenido de antioxidante.
Su refrescante sabor ácido despierta los sentidos, transportando a un momento de vitalidad y frescura. Una infusión que invita a reconectar con la energía positiva y a disfrutar de una pausa llena de carácter.
Té de Ceylán en hojas de color dorado, de gran sabor y aroma en sobre hermético.
Excelente combinación de notas frutales de Rosa mosqueta con flores de Hibisco que proporcionan un delicado sabor a frutos del bosque.